Lo primero es definir el/los ambientes los cuales se desea climatizar con aire acondicionado. Calcular los metros cúbicos de estas salas. Nuestros hogares u oficinas están expuestos a las inclemencias del tiempo, si a fuera hace mucho calor este se traspasará de forma gradual hacia el interior, la cantidad de calor y el tiempo que tardará en entrar a nuestras viviendas dependerá de los materiales con que esté construido el inmueble. En verano nuestro hogar “gana calor” y en invierno se produce el efecto contrario. Estas ganancias o pérdidas de calor se estiman gracias a un cálculo térmico, el que considera la materialidad de muros, cielos, techos, ventanas, pisos, etc., además de otros aportes como la orientación del inmueble, su exposición al sol y las ganancias internas dada por el calor de las personas, electrodomésticos y luminarias entre otros factores. Estos cálculos permiten la elección de un equipo de aire acondicionado a medida.