La calefacción de gas natural es el mejor sistema conseguir una temperatura homogénea, evitando cambios de temperatura en todo el hogar. De esta manera aumentamos el nivel de confort en nuestro hogar con uno de los combustibles más económicos del mercado y respetando el medioambiente. Indicamos a un termostato central cual es la temperatura deseada (la mejor temperatura recomendada para un bajo consumo con un máximo confort es de 21°C). Una vez indicada la temperatura, la caldera recibe la señal y activa el calentamiento de agua que repartirá por el circuito de radiadores. Gracias al poder térmico del aluminio radiará el calor suficiente para alcanzar la temperatura deseada. Una vez alcanzada, mantendrá el calor en todo el hogar sin necesidad de un consumo constante.

Por ese motivo, la calefacción de gas natural es el sistema más económico de conseguir un calor homogéneo las 24h del día en su hogar consiguiendo un alto nivel de confort.